2 OBJETIVOS DEL COLEGIO CLARETIANO

Presupuestos básicos.

16. Los objetivos básicos de nuestros colegios, inspirados en la misión universal de la Iglesia, se fundamentan en las siguientes convicciones:

16.1. Creemos que nuestra vida tiene un valor y una dignidad definitivos porque Dios, en la gratuidad de su amor, ha creado al ser humano a su imagen y semejanza.

16.2. Jesucristo, Hijo de Dios Padre, nos revela que somos hijos con Él y hermanos de todas las personas.

16.3. El Espíritu Santo nos anima a seguir a Jesucristo encarnando los valores del Evangelio, que consideramos un camino óptimo de realización personal.

16.4. Dios llama a cada persona, en el contexto concreto de su vida, a una misión que, vivida con gozo y responsabilidad, desarrolla plenamente todas sus dimensiones.

16.5. Creemos que María es nuestra Madre y nuestra Maestra en el seguimiento de Jesucristo.

Formación integral de la persona según el Evangelio y al estilo de Claret.

17. Según estos fundamentos, educamos en unos valores que responden a la concepción cristiana del hombre, de la mujer y de la sociedad.

17.1. Valores de la dimensión transcendente.

  • El sentido pleno de la vida y de la historia en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

  • La nueva sociedad fraterna de las Bienaventuranzas, alternativa real para el momento histórico que vivimos.

  • La comunidad cristiana, ámbito donde descubrir y experimentar la fe, donde hacerla crecer y madurar, y desde el cual integrarse en la Iglesia como creyente adulto y comprometido.

  • El encuentro con Dios en la Creación, en el hermano, en la oración y en la Palabra.

  • La vocación cristiana, seguimiento de Jesús y entrega total al servicio del Reino.

  • El espíritu evangelizador y misionero de nuestros Fundadores para comunicar a todas las personas el Evangelio de Dios, especialmente a los más alejados y desfavorecidos.

  • El respeto a las diversas formas de apertura hacia lo Absoluto y la valoración del diálogo con quienes las practican.

17.2. Valores de la dimensión individual.

  • La libertad y autonomía como condiciones inherentes a toda persona que, desde la búsqueda de la verdad, forjan la conciencia moral en el conocimiento, aceptación de sí mismo y toma de decisiones.

  • El amor a la vida y el respeto por ella; el cuidado de sí mismo, de los demás y de toda la Creación.

  • La reflexión sobre la propia vida y sus motivaciones para construir la identidad personal.

  • La comunicación y comunión interpersonal, medio necesario de desarrollo de valores personales: la autoestima, la amistad, la afectividad, el amor y la sexualidad integrada.

  • La voluntad, el esfuerzo y el afán de superación personal, la constancia en el trabajo.

  • El reconocimiento del valor de la cultura y del saber; la responsabilidad de crecer y formarse en todos los ámbitos (académico, cultural, religioso, moral, deportivo, social…), a través de la adquisición de técnicas, hábitos de trabajo intelectual y costumbres saludables, y de una reflexión crítica y uso educativo de las TIC.

  • El espíritu emprendedor, altruista, crítico y comprometido, la creatividad artística.

  • La honestidad y la responsabilidad; la asertividad; la conciencia de ser ciudadano con deberes y derechos; el respeto y la defensa de la dignidad propia y ajena por medios democráticos.

17.3. Valores de la dimensión social.

  • El sentido positivo de toda vida humana y la defensa del derecho a la misma.

  • La familia, comunidad de amor y ámbito de crecimiento y formación de la persona, donde nacen y se desarrollan los principales valores en todas sus dimensiones.

  • Aceptación del prójimo y respeto a su persona por encima de toda ideología, interés o convicción. El diálogo, el perdón, el amor a todos, incluso al enemigo, la caridad, la misericordia y la compasión.

  • La paz, la no violencia y el compromiso social como actitudes personales.

  • El sentido social de los bienes y la conciencia de la responsabilidad de compartir con los que tienen menos o no tienen nada. La justicia y la solidaridad como opción por los pobres, los marginados y los excluidos, especialmente con los pueblos empobrecidos, los emigrantes y refugiados.

  • El compromiso social y la participación responsable en la vida de la sociedad, también desde el voluntariado en la práctica de la gratuidad y del servicio desinteresado, buscando el bien común por encima de cualquier interés particular.

  • La aceptación del pluralismo racial, cultural, político, sexual y religioso en los valores que favorecen a la persona y su dignidad, y la valentía para vivir y confesar las propias ideas, convicciones y valores en nuestra sociedad democrática.

  • El respeto a la naturaleza y la defensa del medio ambiente, creando una conciencia y estilo de vida más ecológico.

  • La participación en la vida de la Iglesia local y la colaboración con las iniciativas de otros colegios, grupos y organizaciones eclesiales.

  • El amor y el servicio al propio pueblo, el compromiso con su cultura y su idioma.

  • La apertura a los pueblos de Europa y otros continentes, la creación de lazos de mutuo enriquecimiento y la nueva conciencia de ciudadanía responsable y solidaria en el nuevo orden mundial.

  • El empleo del tiempo libre y del deporte para la convivencia, la relación amistosa, la formación personal y social.

  • El buen gusto y las buenas formas en el trato a las personas, la corrección en el lenguaje, el orden y el cuidado de las cosas.

Opciones metodológicas y pedagógicas.

18. La formación integral es la meta del proceso educativo. Junto a los valores ya enunciados, en los que queremos educar a nuestros alumnos, tiene también las siguientes notas características:

Comunitariedad de la educación.

18.1. La labor educativa es tarea de todos los agentes de la comunidad colegial. Por ello, y dada su importancia, cuidamos la red de relaciones entre sus miembros.

Protagonismo de cada alumno.

18.2. El alumno es el principal protagonista y artífice de su propia educación. Por ello, desarrollamos una metodología que fomenta la iniciativa, el espíritu crítico, la creatividad y la implicación del a­lumno, a la vez que promueve su propia motivación e interés.

Educación personalizada.

18.3. La educación implica, por parte del educador, adaptarse al alumno, a su ritmo de aprendizaje y a sus peculiaridades personales.

Por parte del alumno, es necesario un esfuerzo por construir su propia síntesis de ideas, valores y vida.

Con una relación cercana y sencilla, y atendiendo a la diversidad de las personas, potenciamos las cualidades de cada una. Promovemos la metodología activa, la acción tutorial, el acompañamiento personal y la atención a las necesidades educativas especiales.

En todas sus actividades, el Colegio pretende suscitar, despertar y hacer crecer la dimensión vocacional de los alumnos, para facilitar el descubrimiento de su lugar en el mundo y la toma de decisiones.

Educación en la Fe.

18.4. Los valores del Reino y la fe personal en Jesucristo se van educando en el clima colegial a través de iniciativas propias del Colegio Claretiano.

Educación académica de calidad.

18.5. Cuidamos con esmero la calidad de los contenidos curriculares de cada etapa educativa, y potenciamos un clima donde el gusto y la motivación por aprender se manifieste en las metodologías activas y el trabajo colaborativo, aspirando a una sólida base académica.

Educación inculturada.

18.6. Insertos en el contexto sociocultural del Centro, promovemos la propia cultura, lengua, costumbres y valores; mantenemos una actitud acogedora e inclusiva de las demás culturas y pueblos; hacemos crecer toda semilla de Evangelio que cada cultura posee.

Educación transformadora de la realidad.

18.7. A partir de la lectura y análisis de la realidad, el Colegio prepara al futuro ciudadano para su participación activa y comprometida en la construcción de una sociedad más justa. Promueve el trabajo en equipo en sus diversas formas, favorece la implicación en la vida del Centro y su entorno, y anima a trabajar en iniciativas de cooperación y solidaridad.

Educación actualizada.

18.8. La innovación educativa requiere la formación permanente de los educadores, un esfuerzo creativo para capacitar a los alumnos frente a los retos del futuro y una evaluación continua de la pedago­gía utilizada.

Educación más allá del horario lectivo.

18.9. Junto con las actividades propias del currículo académico y las que marca el Proyecto de Pastoral, el Colegio Claretiano también cultiva los valores propuestos en este Ideario por medio de otras actividades extraacadémicas, prolongando así el aprendizaje del alumno más allá del tiempo lectivo.

Educación que evalúa y hace mejorar.

18.10. La evaluación, entendida como proceso continuo que verifica el rendimiento de la Comunidad Educativa, es un estímulo y una orientación constante en la mejora de la labor educadora: corrige, refuerza y genera recursos para optimizar la calidad.

Para que el niño y el joven sean felices.

18.11. Una manera de educar que, desde el interés, la participación y la motivación constantes, consigue que el alumno disfrute de cada momento del aprendizaje y sea feliz en cada etapa de su vida escolar.

 

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